Las bebidas alcohólicas (vino, cerveza, aguardiente, whisky, ron, ginebra, etc.) tienen una importantísima presencia en nuestro entorno social y cultural, que se remonta a muchos siglos. Tradicionalmente el consumo de alcohol estaba reservado a los varones adultos, que lo ingerían de forma más o menos habitual en los espacios vinculados a la comida o a ciertos acontecimientos sociales. Sin embargo, esta forma de consumo cambió radicalmente hace unos pocos años cuando las mujeres y, en especial, los adolescentes y jóvenes, comenzaron a incorporarse a este hábito.
El alcohol es la droga de mayor consumo entre la población de la Comunidad de Madrid y, en particular, entre los jóvenes. Es también una sustancia que provoca múltiples problemas sociales y sanitarios.